La sobrevaloración de la técnica en los detalles destruyó el sentido de la proporción en el todo. A menudo la secuencia de ideas en sus himnos está nublada por el arrastre de preguntas dogmáticas: así, en el célebre Himno de Navidad la cuestión del nacimiento milagroso de Jesús se discute cuatro veces. Las condiciones sociales, más la de oriente que las de la cultura ateniense / romana clásicas, apoyaron estas tendencias estéticas. Fue la época de los manuales o libros de texto, ya sea sobre jerarquía burocrática (taktika), estrategia o táctica militar (estrategika), ley romana (basilika) o reglas a seguir por las corporaciones de la capital (El libro del eparca). El estudio y crítica de la historia y la cultura bizantina se denomina bizantinística. Aunque las raíces de la crónica no han sido descritas satisfactoriamente, su aparición comparativamente tardía (siglo VI) y la total eliminación de la tradición del helenismo sitúa sus orígenes como recientes. Era una concesión más bien necesaria al despotismo; el gusto popular no fue en general herido por ella. El poeta enfatiza las peleas mentales de Sara, la resignación de Abraham a la voluntad divina, los presentimientos de Isaac, y la compasión afectuosa de los criados, en otras palabras, un análisis psicológico de los personajes. Pero murió antes de publicar su trabajo, cuyo primer volumen apareció póstumo: A. Kazhdan / Chr. Estas obras quedan fuera de los límites de la literatura bizantina cronológicamente; sin embargo, como un necesario complemento y continuación del período precedente, deben ser discutidas aquí. En tierra egipcia comenzó y prosperó además el monasticismo. Por otro lado, es indudable que los autores estudiaron teología como León Diácono y Jorge Paquimeres, que decidieron emular a Homero. Con Teodoro Metoquites y Máximo Planudes llegamos a los eruditos o polyhistores universales de la época Paleóloga. Sus trabajos son concretos y objetivos, sin pasión, e incluso sin entusiasmo. Estos adornos interrumpen el suave fluir de sus líneas. Dos grupos pueden ser distinguidos entre los epigramatistas bizantinos: uno pagano y humanístico, el otro cristiano. Era un organismo heterogéneo en el que se combinaban la civilización griega y la cristiana sobre la base del sistema político romano fijado en una atmósfera intelectual y etnográfica próxima a Oriente. Un ejemplo de esta literatura sacrílega, no completamente comprendida, es la Burla de un hombre imberbe en forma de una liturgia obscena (siglo XIV). Estas disputas con Barlaam de Calabria se ocupaban de la cuestión de la unión de la iglesia, por la cual Grégoras militaba. Desde la captura de Constantinopla por los cruzados en 1204 hasta la conquista por los turcos otomanos en 1453 empezaron a distinguirse los modelos aristocráticos y eclesiásticos de lenguaje culto (cazarévusa) de los del lenguaje popular (demótico) que empiezan a aparecer por escrito en el siglo XII y a tomar cada vez mayor importancia, coexistiendo con los modelos cultos. Egipto y Siria, con Asia Menor, se convirtieron para la autóctona civilización griega en un lugar de promisión donde cientos de florecientes ciudades coloniales aparecieron, donde energías confinadas o paralizadas en la empobrecida tierra natal de la Hélade fueron liberadas. Se expresaba en una lengua ya muy alejada del griego demótico o popular que se utilizaba en la vida cotidiana, una lengua académica heredada a través del sistema educativo griego, centrado en el estudio de la retórica y los autores clásicos. Siguieron luego diversas ediciones de textos bizantinos por parte de helenistas en los Países Bajos (Johannes Meursius) y en Italia (aquí por dos griegos: Nicolaus Alemannus -Niccolò Alamanni- y Leo Allatius -León Alacio-). Sus discursos funerarios sobre Eustacio (1195) y sus hermano Nicetas, aunque más prolijo en palabras y retórico, todavía mostraron un carácter noble y un sentimiento profundo. Y la organización del estado era la del periodo romano imperial, con su burocracia y jerarquía. Cuando las tendencias aticistas fueron gradualmente abandonadas el resultado fue una renovación completa de los ideales del pueblo y la ampliación de sus horizontes. [5], A poesia litúrgica foi composta desde os primórdios de canções e pequenas estrofes rítmicas, a troparia. La pérdida de un cuerpo libre, de ciudadanos educados por la centralización bizantina y el estancamiento consiguiente de la vida municipal afectó a su literatura directamente. La cultura bizantina tuvo una influencia directa sobre la música religiosa y la poesía de Europa central y meridional, hasta el siglo siglo XVII. Lo que Malalas es a la prosa, Romano es a la poesía cristiana de la edad media griega. El último produjo una amplia literatura ascética, aunque no fue tan profundo el ascetismo como su gran exponente San Basilio de Cesárea. Compuso unos mil himnos, de los cuales solo han sobrevivido ochenta, evidentemente porque en el siglo IX los llamados Cánones, lingüística y métricamente más artísticos en la forma, reemplazaron gran parte de su trabajo en la liturgia griega. La obra de misterio el Sacrificio de Abraham es una pequeña obra maestra psicológica, aparentemente una obra independiente. En la forma, esta literatura se caracteriza por el uso extensivo de las formas populares del discurso y el verso. Otras piezas, como el himno del Juicio Final, son simplemente descriptivas del carácter, aunque incluso entre ellos los elementos retóricos y dogmáticos afectan al efecto artístico seriamente. Ni había mucha necesidad ni mucho aprecio por este resurgimiento, y pocos de los héroes antiguos y sus actos heroicos son tratados suficientemente. Esto está demostrado por sus tres creaciones principales, compuestas en los siglos XIII y XIV. Muestra apego a las imágenes simbólicas y las figuras del habla, las antítesis, las asonancias y los especialmente ingeniosos "juegos de espíritu" que contrastan con su característica simplicidad de dicción y construcción. Ya en la segunda mitad del siglo XVII Luis XIV encargó una colección de todas las obras de historia bizantina, acudiendo para ello a varios eruditos del mundo entero. • El Imperio bizantino cayó finalmente en 1453, después de que un ejército otomano atacara Constantinopla durante el reinado de Constantino. De ese modo, La Alexiada, el trabajo pedante de la princesa Ana Comnena, glorifica a su padre Alejo I Comneno y la reorganización imperial que él empezó; la obra histórica de su marido, Nicéforo Brienio, describe los conflictos internos que acompañaban el ascenso de los Comneno en forma de una crónica familiar (finales del siglo XI); Juan VI Cantacuzeno narra sus propios logros (siglo XIV) con autocomplacencia. Aunque Psellos muestra más destreza formal que creatividad, sus atributos brillaron en una época particularmente atrasada en la cultura estética. La Iglesia y la educación utilizaban también el griego.
2020 literatura imperio bizantino