La arquitectura bizantina es heredera de la arquitectura romana y la arquitectura paleocristiana. El jefe supremo del Imperio bizantino era el emperador (basileus), que dirigía el Ejército, la Administración y tenía el poder religioso. Constantino reconstruyó la ciudad de Bizancio como nueva capital en 330. La caída final fue en 1453 luego de dos meses de sitio. El movimiento iconoclasta resurgió en el siglo IX, siendo derrotado definitivamente en 843. Puede definirse como un Estado cristiano multiétnico, de importante influencia cultural, económica y política en el mundo de la época, cuya existencia se debe a la caída y división del Imperio Romano luego del reinado de Teodosio I, tras su muerte en el año 395. En Occidente, la invasión de los lombardos hizo mucho más precario el dominio bizantino sobre Italia. Incluso se enorgullecían de sus ancestros helénicos, si bien eran previos al cristianismo, la religión oficial del Imperio. Hay excelentes historiadores que dejan testimonio de las Cruzadas, como los hermanos Miguel y sobre todo Nicetas Acominato, Paquimeras, Nicéforo Brienio o su mujer Ana Comneno, princesa imperial autora de La Alexiada, historia de su padre Alejo I Comneno. Además de la rivalidad por la primacía entre las sedes de Roma y Constantinopla, existían algunos desacuerdos doctrinales. Es muy significativo el hecho de que el Concilio de Calcedonia reconociera en 451 cinco grandes patriarcados, de los cuales solo uno (Roma) era occidental; los otros cuatro (Constantinopla, Jerusalén, Alejandría y Antioquía) pertenecían al Imperio de Oriente. Los pueblos germánicos, ya asentados en el desaparecido Imperio de Occidente, estaban demasiado ocupados consolidando sus respectivas monarquías como para interesarse por Bizancio. Pero el Imperio de Heraclio sobrevivió a los ataques árabes (aunque perdiendo casi toda su romanidad y tomando características completamente helenísticas en el área balcánico-anatólica), mientras que los Persas fueron conquistados totalmente por los Árabes. .mw-parser-output .flexquote{display:flex;flex-direction:column;background-color:#F9F9F9;border-left:3px solid #c8ccd1;font-size:90%;margin:1em 4em;padding:.4em .8em}.mw-parser-output .flexquote>.flex{display:flex;flex-direction:row}.mw-parser-output .flexquote>.flex>.quote{width:100%}.mw-parser-output .flexquote>.flex>.separator{border-left:1px solid #c8ccd1;border-top:1px solid #c8ccd1;margin:.4em .8em}.mw-parser-output .flexquote>.cite{text-align:right}@media all and (max-width:600px){.mw-parser-output .flexquote>.flex{flex-direction:column}}. Con el tiempo, el patriotismo se volvió local, porque no podía ya descansar en la protección de los ejércitos imperiales. A pesar de ello, el Imperio salió de este periodo transformado y reforzado. Hay que destacar la gran importancia del comercio. Otra recopilación legislativa: el Digesto, dirigido por Triboniano, fue publicado en 533. La literatura, como en general la cultura bizantina en todos sus aspectos, se caracteriza por tres elementos: helenismo, cristianismo e influjo oriental. Añade tu respuesta y gana puntos. El siglo X fue una época de importantes ofensivas contra el islam, que permitieron recuperar territorios perdidos muchos siglos antes: Nicéforo II Focas (963-969) reconquistó el norte de Siria, incluyendo Antioquía (969), así como Creta (961) y Chipre (965). En el último periodo, desde finales del XI, existe una gran cantidad de literatura polémica religiosa, pero también escriben Focio y Miguel Psellos sobre temas más variados y se propicia un renacimiento de las letras griegas, renacimiento que pasó a Europa con la dispersión de los eruditos bizantinos por la península itálica tras la conquista de Constantinopla por los otomanos. El territorio, una vez pacificado, fue gobernado por un funcionario denominado magister militum. Tras una última recuperación de su pasado poder durante la época de la dinastía Comneno, en el siglo XII, el Imperio comenzó una prolongada decadencia durante las guerras otomano-bizantinas que culminó con la toma de Constantinopla y la conquista del resto de los territorios bajo dominio bizantino por los turcos, en el siglo XV. El Imperio Bizantino, también conocido como el Imperio Romano de Oriente, fue una división del Imperio Romano que subsistió durante la Edad Media y el Renacimiento, ubicada en las costas orientales del mar Mediterráneo. A lo largo del siglo IX, los musulmanes arrebataron definitivamente Sicilia al Imperio. En cuanto a la planta, la más frecuente en los templos es la de cruz griega, con una cúpula en la intersección de las naves. El inquieto e inconformista poeta Teodoro Pródromo escribe cuatro poemas satíricos en la lengua popular y escribe su Catomiomaquia, o Lucha de los Gatos contra los Ratones a modo de parodia épica.
2020 territorios del imperio bizantino